En el lenguaje corriente, sin embargo, teniendo en cuenta el sentido común del término "fenómeno", esta expresión se refiere, en general, los peligrosos fenómenos naturales también designados como "desastres naturales". La lluvia, por ejemplo, no es en sí un "desastre", pero puede ser así, la perspectiva humana, si ciertas condiciones se reúnen. Minusválidos mantenimiento de los equipos para el drenaje de agua, la mala planificación urbana, con la construcción de estructuras en lugares vulnerables a inundaciones u otras personas puede causar efectos desastrosos para los seres humanos.
Los fenómenos naturales no tienen por qué ser considerados "desastres”. La erosión natural del viento y la lluvia son actividades de la naturaleza no desastrosas.
La erupción de un volcán, si bien puede ocasionar daños a los asentamientos del hombre, es en realidad parte de la naturaleza viva que palpita según sus propias leyes.
Cuando decimos que el planeta está vivo, nos referimos a los elementos activos de la geomorfología terrestre, pues el planeta se encuentra en actividad, y su proceso de formación aún no está completo.
En la clasificación de desastres naturales se han contado más de veinte, entre ellos brumas, nieblas, granizos, etc., pero los más importantes por su nivel de destrucción en asentamientos humanos son:
Fenómenos Naturales Hidrológicos: oleajes de tempestad, tsunamis, maremotos.
Fenómenos Meteorológicos: huracanes, tifones, ciclones, granizos, tornados, sequías, nevadas, cambios repentinos de clima hacia el frío o calor excesivo.
Fenómenos Naturales Geofísicos: avalanchas, movimientos sísmicos, erupción de volcanes, aluviones, aludes.
Fenómenos Biológicos: marea roja (sobre la superficie del agua aparecen moluscos que transportan toxinas y alteran la cadena trófica).









